Anarcosindicalismo en España

Definición de Anarcosindicalismo

Entendemos el anarcosindicalismo como la síntesis de la teoría y práctica del anarquismo actuando sobre y en todo tipo de asociacionismo obrero que confluye en un sindicato. Se trata en rigor de una síntesis del anarquismo y el sindicalismo revolucionario para impulsar el cambio de sociedad actual desde el mundo del trabajo. El anarquismo ha sido la fuente de inspiración del sindicalismo revolucionario nacido en Francia en el siglo pasado, por lo que se le puede decir, según hace actualmente la A.I.T., como sinónimo de anarcosindicalismo.

Es preciso establecer una diferenciación en los contenidos esenciales que caracterizan la acción del sindicalismo revolucionario que propugna y practica el anarcosindicalismo y el que propugnan ciertos grupos y sectores bastante alejados del movimiento libertario, a pesar de que emplean, desvirtuando su contenido, la frase de «sindicalismo revolucionario». No entendemos por sindicalismo revolucionario más que aquel movimiento que, surgido de entre las clases explotadas y oprimidas, aspira a la destrucción del sistema establecido para, por medio de una acción directa y antiautoritaria, desmontar los mecanismos de dominación poniendo todos los medios de producción al servicio de los trabajadores, los cuales tomarán en cualquier circunstancia las decisiones que crean convenientes sin conocer ningún otro tipo de mediación, imposición o poder que no sea el dimanado de los propios trabajadores.

Recursos sobre Anarcosindicalismo:

Libros recomendados

Principios y finalidades del Anarcosindicalismo

El anarcosindicalismo es en realidad, desde el punto de vista de los principios una visión determinada del mundo que se corresponde con la filosofía antiautoritaria y emancipadora del anarquismo y por ello exterioriza su oposición a toda explotación tanto económica como política y a toda alienación religiosa siendo su objetivo fundamental y prioritario el de propagar esas ideas al mundo del trabajo por medio del sindicato. Actúa en el campo sindical, porque donde realmente el individuo siente la explotación es en el campo de lo económico, donde la lucha de clases se da con más claridad y es asumida por la mayoría de los trabajadores. Hay que pensar, y la historia lo viene demostrando, que las revueltas e intentos revolucionarios se quedan en nada, si en los países donde se dan no existe una organización sindical revolucionaria.

Hay que resaltar que esta actitud de oposición a toda explotación no puede calificarse de mera ideología o producto de laboratorio sino que responde a una constante del ser humano a lo largo de la historia, en su lucha sin tregua contra todo tipo de opresión. Esa lucha constituye la reivindicación del derecho a ser y a disponer libremente del propio destino, junto al deseo solidario de que todas las personas, de un modo colectivo, alcancemos ese derecho. No habrá verdadera libertad mientras una sola persona permanezca sometida a otros semejantes. El mérito del pensamiento libertario reside tan solo en el esclarecimiento de este hecho ante la conciencia de la persona.

Frente al mundo de opresión constante y en múltiples sentidos que padecemos, el anarquista opone su rebelión. Su visión parte de una ruptura total con los valores políticos, económicos y culturales establecidos por las clases dominantes a través de la historia. Para el anarcosindicalismo la evolución histórica, si tiene un sentido debe culminar en una ética de la responsabilidad personal e intransferible, opuesta de modo radical a la constante histórica de dominación. Esta ruptura supone el que el anarcosindicalismo contraponga a los valores de la sociedad establecida sus propios valores. Mediante éstos los trabajadores se convierten en agentes soberanos y activos de la transformación social.

Su meta es la conquista por parte de los trabajadores de los medios de producción, cambio y la reorganización de la sociedad según los principios federalistas y de democracia directa, gestionando todas las estructuras políticas y económicas por parte de los mismos trabajadores, a este planteamiento se le conoce como autogestión.

Tácticas del Anarcosindicalismo

Sus tácticas usadas son el federalismo, la autogestión, la acción directa (tratamiento de los conflictos laborales entre empleador y trabajadores, sin el concurso de terceros “representantes” que pudieran obstruir a los trabajadores organizados en asamblea), el apoyo mutuo, el antiestatismo y el internacionalismo.

Rechaza recibir subvenciones estatales o de empresas privadas, manteniéndose así por sus propios medios (autogestión).

Carta de Amiens

Conocida también por su nombre original en francés Charte D`Amiens, es una declaración del congreso de la Confederación General del Trabajo de Francia celebrado en la ciudad de Amiens en 1906. Afirmó la independencia de acción de los sindicatos respecto de los partidos políticos.

Es uno de los referentes y documentos más importantes del sindicalismo revolucionario, véase que la CGT francesa de principios del siglo XX por su independencia política e intransigencia era el símbolo de lo que debía ser un sindicato revolucionario. Así mismo la carta mencionada prefiguró lo que luego vendría a ser el anarcosindicalismo.

Orden del día adoptado en el XV Congreso Nacional Corporativo de la Confederación General de Trabajo de Francia, realizado en Amiens del 8 al 16 de octubre de 1906.

El Congreso confederal de Amiens confirma el artículo 2°, constitutivo de la CGT.

“La CGT agrupa, al margen de toda escuela política, a todos los trabajadores conscientes de la lucha que hay que sostener para la desaparición del asalariado y el patronato”.
El Congreso considera que esta declaración es un reconocimiento de la lucha de clases que opone, sobre el terreno económico, a los trabajadores revolucionados a todas las formas de explotación y de opresión, tanto material como moral, puestas en práctica por la clase capitalista contra la clase obrera.
El Congreso precisa, por los puntos siguientes, esta afirmación teórica: en la obra reivindicativa cotidiana, el sindicalismo persigue la coordinación de los esfuerzos obreros, el aumento del bienestar de los trabajadores por la realización de las mejoras inmediatas, tales como la disminución de las horas de trabajo, el aumento de los salarios, etcétera.
Pero esta tarea no es más que un costado de la obra del sindicalismo: prepara la emancipación integral que sólo puede realizarse por la expropiación capitalista; preconiza como medio de acción la huelga general y considera que el sindicato, hoy día grupo de resistencia, será en el porvenir el núcleo de la producción y de la distribución; base de reorganización social.
El Congreso declara que esta doble tarea, cotidiana y de porvenir, se desprende de la situación de asalariados que pesa sobre la clase obrera y que hace para todos los trabajadores, cualesquiera que sean sus tendencias políticas o filosóficas, un deber el pertenecer al agrupamiento esencial que es el sindicato.
Como consecuencia, en aquello que concierne a los individuos, el Congreso afirma la entera libertad para el asociado, de participar, fuera del grupo corporativo, en cualquiera de las formas de lucha que correspondan a su concepción filosófica o política, limitándose a exigirle, en reciprocidad, no introducir en el sindicato las opiniones que profesa fuera del mismo.

En lo que concierne a las organizaciones, el Congreso decide que con el objeto de que el sindicalismo alcance su máximo de efectividad, la acción económica debe ejercerse directamente contra la patronal, no teniendo las organizaciones confederadas, como asociaciones económicas, qué preocuparse de los partidos y de las sectas que, afuera y al margen, puedan perseguir, en absoluta libertad, la transformación social.

Federación Regional Española

La Federación Regional Española fue una organización obrera creada en el Congreso de Barcelona de 1870, adherida a la Primera Internacional (AIT) como sección española y en la que convivieron dos tendencias, la marxista y la bakunista.

Llegó a tener unos treinta mil afiliados, dos tercios de los cuales correspondían a Cataluña. Subsistiendo en la clandestinidad desde 1874, se reconstituyó en la legalidad con el nombre de Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE,1881-1888), de influencia bakuninista.

Si desea profundizar le recomendamos:

IWA-AIT

La Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), en inglés International Workers’ Association (IWA), es una organización internacional que une a sindicatos de diferentes países. La tendencia en que se encuadran las organizaciones integrantes pertenece al anarcosindicalismo o al sindicalismo revolucionario.

Entre el 25 de diciembre de 1922 y 2 de enero de 1923 diversos grupos anarcosindicalistas refundan en Berlín la AIT, de la cual trazan sus orígenes a la Primera Internacional (1864-1876) y consideran su continuidad.

En la AIT se utilizan para facilitar la comunicación entre las secciones 3 idiomas: el inglés, el esperanto y el castellano.

En efecto, la guerra de 1914-1918 había firmado la quiebra del internacionalismo socialdemócrata, y revelado las disensiones entre la izquierda gubernamental y la izquierda revolucionaria (el socialdemócrata Noske hizo así matar a la Liga Espartaquista alemana, entre los que estaban Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht). La revolución rusa, que había representado una esperanza para el movimiento anarcosindicalista, decepcionó rápidamente. Pronto los anarcosindicalistas se dieron cuenta que no debían esperar ninguna emancipación por parte de los Bolcheviques.

La principal novedad programática de la AIT con respecto al movimiento sindical revolucionario anterior la primera guerra mundial y a la revolución rusa, era la rotura definitiva con los partidos políticos, que ya no podían ser considerados como elementos que formaban parte del movimiento obrero como daba a entender la Carta de Amiens, sino que debían ser tratados como enemigos de los trabajadores.

Las actuales secciones de la AIT son:

Anarcosindicatos en España

En el estado español se declaran anarcosindicatos las siguientes organizaciones:

¿Son todas estas organizaciones anarcosindicalistas?

Si realizamos un cuadro resumen sobre los puntos más conflictivos:

  • Participación en elecciones sindicales.
  • Disponen de liberados sindicales.
  • Reciben Subvenciones
  • Tienen liberados.
  • Tienen cargos orgánicos que están en partidos políticos y en sectas religiosas
Comparativa de los candidatos a ser anarcosindicatos
Característica CNT-AIT CNT-JC CGT SO
Comités Empresa/elecciones sindicales NO NO SI SI
Subvenciones NO* NO SI NO
Liberados NO NO SI NO
Cargos políticos y/o religiosos NO NO SI NO

* Debido a las expropiaciones y de destrucción de locales, archivos, maquinarias, rotattivas, tierras, cuentas corrientes por parte del Franquismo, el estado ha dado como compensación de este robo subvenciones de patrimonio a la CNT.

De estas características, las principales para la determinación de la naturaleza anarcosindicalista de una organización son la no vinculación con el estado, siendo la no aceptación de los comités de empresa/elecciones sindicales (implica por tanto, todas las subvenciones a excepción de la recuperación del patrimonio robado por el Estado) y la ausencia de cargos orgánicos que estén en partidos políticos y/o sectas religiosas.

Con estas características, la CNT-AIT es la única organización estatal española (junto a CNT Juaquín Costa) que tanto en estatutos como en la práctica es anarcosindicalista.

Por estas razones la AIT únicamente acepta como sección en España a la CNT-AIT.

El caso de la CGT Española

Tal como resume Fernando Ventura en su libro  CGT, Anarcosindicalista? (1.993):

La CGT participa en elecciones sindicales a comités de empresa. Estos comités son organismo que quitan, entre otras muchas cosas, el poder de decisión a la gente trabajadora. La CGT recibe subvenciones del Estado, lo que elimina la autonomía del sindicato. La CGT abre sus brazos a partidos políticos, lo que la lleva a perder aún más autonomía y establece una jerarquía en sus comités. En sus estatutos pasa el poder de decisión a los plenos de sindicatos, que decidirán 6 veces al año mientras la asamblea de sindicato se reúne una vez al año lo cual rompe los procesos de toma de decisión asamblearios. La CGT profesionaliza y libera a algunos de sus miembros, con lo que por lo que hay en la experiencia cotidiana de otros sindicatos, va a crear una casta burocrática destinada a autoperpetuarse. La CGT quiere institucionalizarse. Quiere estar presente en organismos como la Junta de Precios, el INEM, etc, lo que significa entrar a gestionar las parcelas que te cede el capitalismo ante la imposibilidad de destruirlo. La CGT pierde sus raíces libertarias …

Recordamos aquí de una carta de Juan Gómez Casas dirigida a José Bondía ( fue el máximo responsable de la segunda escisión de 1983 que culminaría con una falsa “reunificación” en 1896 entre la facción de Bondía y la del Congreso de Valencia, que posteriormente, en 1989 se denominaría CGT) :

Atención:

«Nuevas» Definiciones sobre anarcosindicalismo

[…]

El compañero Bondía afirma que la CNT, como los demás sindicatos entra en el “ranking” de las fuerzas sindicales del Estado y como tal favorece la evolución del sistema en éste o aquel sentido y se convierte se quiera o no en evolucionista en ausencia de situaciones revolucionarias. Sí, en cierto modo. Es evolucionista en el sentido de que durante la preparación al dilatado tránsito revolucionario es o debe ser un formidable factor de impregnación y contagio que haga evolucionar al pueblo hacia las condiciones que van a propiciar el cambio radical. Esa evolución es lo que yo llamo el crecimiento de la conciencia revolucionaria dentro y fuera de los lugares de trabajo. (Algunos sonríen al oir hablar de esto). De cualquier manera el compañero Bondía se equivoca cuando nos llama “estáticos” porque sólo esa nueva conciencia significa un cambio real. La imitación clara de lo que hacen otros, con pretensiones de originalidad, es como pretender avanzar pedaleando en esas bicicletas inmóviles que se utilizan para hacer ejercicios físicos en el interior de una habitación. Pero, acto seguido, se perfila una actitud mucho más ambigua en el trabajo de Bondía, al afirmar éste que para equilibrar la balanza y para reencontrarse con el anarcosindicalismo habría que ir a posiciones más sindicalistas. Un pequeño galimatías. Porque, si por definición somos anarcosindicalistas y no otra cosa, ¿tenemos que ir al sindicalismo para luego regresar a lo que somos por naturaleza? ¿Qué significa esto?

Vaciamiento de los contenidos de la CNT. El problema de la integración.

Como a Bondía no le agrada mucho la historia, sobre todo cuando va contra sus improvisaciones, puede que no sepa que situaciones confusas como ésta ya se dieron en la CNT durante la dictadura de Primo de Rivera y posteriormente con las polémicas entre Santillán, Pestaña y Peiró, sobre todo en las de estos dos últimos. Pestaña acabó definiendo a la CNT como un continente más que como un contenido. Un continente sirve para meter cosas dentro. Habiéndose agarrado al sindicalismo neutro acabó fundando un partido para infundir a aquél, desde fuera, un cierto contenido Cierto que la postura de Bondía no es esto, pero las implicaciones de cuanto dice son imprevisibles.

Tras afirmar que, descartando la integración política o de participación en la lucha por el poder, queda nuestra necesaria e inevitable integración en el tejido de la sociedad española, termina diciendo que, porque tenemos voluntad de constituirnos en fuerza social, esta no marginación (entiéndase integración, digo yo) ha de ser lo más profunda posible, siendo una parte fundamental en el entramado social. Pero la sociedad española o el entramado, como lo conocemos hoy, es el sistema. Y la sociedad española, o el sistema es todo, es decir, los que trabajan, los parados, los marginados, los oprimidos, los opresores, los cuerpos represivos, los políticos, la pluralidad de instituciones, el Estado. ¿Es aquí donde hemos de integrarnos de una forma “potente”, se nos dice?

Ante todo, ¿qué es estar integrados? Integrar es reunir las partes de un todo, armonizarlas, para que ese todo pueda cumplir sus funciones naturales. Tales funciones reconocen incluso discrepancias, diversidad y oposición hasta ciertos límites, pero todo ello en razón de que es necesario para el funcionamiento normal del todo. Por consiguiente, para la consolidación del todo, es decir, del sistema. Así es como entiende la cuestión el reformismo político. ¿Están la CNT y el movimiento libertario integrados así en el sistema? NO. Estamos dentro del entramado del sistema. Esto nos condiciona ciertamente, nos limita, nos reprime, se nos impone por medio de regulaciones autoritarias. Pero estamos contra el sistema, no somos una pieza indispensable para el desarrollo del sistema. De hecho, estamos en una situación real de marginación conscientemente asumida. Desde ésta intentamos contagiar nuestros valores y nuestras ideas-fuerza, penetrar hasta el corazón mismo de esta sociedad por nuestra teoría y nuestra práctica. La integración-colaboración como la entiende, quiera o no, Bondía, nos dejaría inermes y desarmados para la defensa de alternativas tendentes al cambio radical y profundo de la sociedad y convertidos en simple tejido del sistema.

[…]

Para comprender los motivos en mayor profundidad os recomiendo el siguiente artículo: http://albadasocial.wordpress.com/guia-breve-sobre-la-cgt-para-jovenes-despistados/ o leer el librode Fernando Ventura. (es de difícil acceso, pero está disponible en muchas las bibliotecas de los sindicatos de CNT).

Manipulaciones de la CGT Española en relación al anarcosindicalismo

Si ya no es suficiente, hay sectores dentro de cgt que tienen un gran interés en modificar la historia de españa y autoproclamarse herederas de la cnt, llegando a manipulaciones en actos confederales, distintos actos de memoria histórica, ediciones de libros, audivisuales e incluso llegando a manipular la wikipedia (fue esta manipulación la que llevo a la redacción de este punto en concreto):

“En otros paises existen otras organizaciones que se reclaman anarcosindicalistas, pero son de simbolica impaltación.Siendo la CGT del estado español la organizacion anarcosindicalista con mas implantación, y un referente importante tanto en el sindicalismo y los movimientos sociales internacionales. En el ámbito nacional como internacional promueve el anarcosindicalismo mediante la confluencia de organizaciones afines a estos principios en forma de Bloque Rojo y Negro.”

“El objetivo táctico de la CNT (hoy CGT) …”

Another Spanish anarcho-syndicalist union, the Confederacion General del Trabajo de España, is now one of the largest unions in Spain

Para profundizar en el tema de la CGT:

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Un pensamiento en “Anarcosindicalismo en España

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